viernes, 19 de agosto de 2011

El Caracte, la personalidad y tu salud

Expertos han establecido que hay una relación directa entre el carácter y la personalidad de cada individuo y las enfermedades que afectan nuestra salud como el cáncer o la artritis, por mencionar únicamente un par.

Según su teoría, cada tipo de personalidad es propensa a un grupo específico de enfermedades. Para los psiquiatras y psicólogos, el comportamiento humano -al ser diferente en cada persona- puede tener factores genéticos que lo determinan y que los hacen más susceptibles a ciertos males, según la tolerancia de su sistema nervioso.

Personalidad y salud

Según el tipo de personalidad, cada uno podría desarrollar enfermedades mentales o físicas. El ejemplo más claro es que aquellas personas de carácter amigable son más felices y por ende tienen menos probabilidades de padecer depresión. Lo contrario le ocurre a quienes son emocionalmente inestables y de baja autoestima.

En tanto, la personalidad también podría desencadenar otros daños a la salud como cáncer o trastornos cardíacos. Se han realizado varios estudios al respecto, gracias a los cuales los cardiólogos han determinado que las afecciones al corazón también son provocadas por la forma en que la gente ve la vida y la personalidad.

Por ejemplo, si la gente tiene una visión positiva frente a la vida, es menos probable que sufran un infarto. En cambio, aquellos que son negativos serán más propensos a ellos.

Influencia en el cáncer

Los especialistas dicen que existe una relación entre la personalidad y el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer, pero aún no hay pruebas suficientes que sustenten esta afirmación. Esto se debe a que el cáncer se desencadena luego de una serie de trastornos y porque los factores externos también influyen.

Lo que sí puede tomarse como un indicio es que los doctores han señalado que las personas que sufren cáncer tienen una personalidad amable, son solidarios y para nada agresivos.
Estas características los hacen suponer que el hecho de no expresar del todo sus emociones puede ser un factor determinante en el desarrollo de la enfermedad.

Esto se sustenta en una investigación realizada por científicos londinenses, en la cual se estudiaron a mujeres con cáncer de mama que eran sometidas a cirugía  y se reveló que aquellas que tenían un espíritu luchador, se sobreponían más rápido que otras con personalidad derrotista.

Fuente: altonivel.com.mx

Una soda al dia te puede hacer diabetico


Un estudio publicado en la revista Diabetes Care, encontró que las personas con un hábito diario de sólo una o dos bebidas endulzadas con azúcar, nada de refrescos y bebidas energéticas, eran más del 25 por ciento propensos a desarrollar diabetes tipo 2 que los individuos similares que no tenían más de una bebida azucarada al mes.
Dado que la tasa global de diabetes es de aproximadamente uno de cada 10, un incremento del 25 por ciento aumenta el riesgo a cerca de uno en 8, quienes consumen más de dos latas de refresco al día también tuvieron una tasa adicional del 20 por ciento más alto de síndrome metabólico, un conjunto de indicadores tales como los niveles altos de triglicéridos lo que sugiere que la diabetes no está lejos.
“Estudios anteriores han demostrado que las bebidas azucaradas están fuertemente asociados con el aumento de peso”, dice el autor principal Vasanti Malik, un investigador en la Escuela de Harvard de Salud Pública del Departamento de Nutrición, quien dijo que la decisión de examinar la relación entre el azúcar-bebidas azucaradas y el riesgo de la diabetes era “el siguiente paso lógico.”
Los investigadores realizaron un análisis de varios estudios para llegar a sus conclusiones. Se identificaron ocho estudios con datos suficientes como para saber que hay una relación entre las bebidas azucaradas y la diabetes tipo 2 y tres estudios similares de síndrome metabólico.
El estudio más grande de la diabetes, que siguió a más de 91 mil mujeres de Estados Unidos de entre 24 y 44 años, durante ocho años, fue el mejor argumento para una relación, y no fue sólo por un mayor consumo de bebidas azucaradas, sino el exceso de calorías que se convirtió en libras. Si bien es sabido, el aumento de peso es un factor de riesgo de diabetes conocido, el vínculo de las bebidas con la diabetes persistió incluso después de ajustar otros factores independientes que ponen en riesgo de desarrollar diabetes, dijo Malik.
El problema son los picos de glucosa en la sangre y la insulina debido a las bebidas endulzadas que con frecuencia se consumen con rapidez y en grandes cantidades y su contenido de azúcar se absorbe rápidamente.

El Calor es malo para los diabeticos


Aunque la diabetes aumenta las probabilidades de desarrollar enfermedades relacionadas con el calor, muchos diabéticos ignoran cómo reducir el riesgo, encuentra una encuesta de la Clínica Mayo.
Más diabéticos visitan las salas de emergencia cuando hace calor, hay un aumento en las hospitalizaciones, y hasta en muertes.
"Las personas diabéticas tienen menos capacidad de sudar, lo que las predispone a enfermedades relacionadas con el calor, al igual que las hiperglucemias no controladas", advirtió en un comunicado de prensa de la Endocrine Society la investigadora líder, la Dra. Adrienne Nassar, residente médica de tercer año de la Mayo.
Anotó que muchos pacientes encuestados tenían un control glucémico inferior al óptimo durante el verano, lo que también puede aumentar su riesgo de deshidratación.
Nassar y otros investigadores analizaron 152 encuestas sobre el conocimiento del calor, completadas por pacientes diabéticos en una clínica de Phoenix. Las encuestas indicaban que veinte por ciento de los pacientes no tomaban precauciones hasta que las temperaturas superaban los 38 °C (100 °F), a pesar de que cuando se toma en cuenta la humedad, las enfermedades por calor pueden ocurrir con temperaturas de hasta 27 °C (80 °F).
A pesar de este hecho, apenas alrededor de la mitad de los pacientes sabían la definición de "índice de calor", una combinación de los niveles de temperatura y humedad. El calor es más peligroso con una humedad alta, apuntaron los investigadores, porque la humedad tiende a reducir la sudoración y evitar que el organismo se enfríe de forma natural.
Los medicamentos y suministros para la diabetes también pueden dañarse con el calor, apuntó Nassar, quien enfatizó que "los medicamentos orales y la insulina tienen un rango terapéutico de temperatura, por encima del cual pierden eficacia".
Pero aunque casi las tres cuartas partes de los pacientes reconocieron que les habían advertido sobre el calor y la insulina, muchos menos se daban cuenta de que el calor representaba un riesgo para sus medicamentos orales contra la diabetes (39 por ciento), medidores de glucosa (41 por ciento), y tiras reactivas de glucosa (38 por ciento).
Irónicamente, 37 por ciento de los que se daban cuenta del riesgo elegían manejarlo dejando de llevar consigo sus suministros médicos cuando salían al calor, creando así un nuevo riesgo.
"Si [las personas] no pueden revisar sus glucemias mientras no están en casa, no es seguro", apuntó Nassar, y añadió que se necesita más educación sobre el tema para los pacientes.
La encuesta se llevó a cabo en colaboración con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y el Servicio Nacional de Meterología.

Los Omega's reducen la Diabetes


Dos nuevos estudios sugieren que las personas que consumen gran cantidad de ácidos grasos omega 3 con la dieta tendrían menos riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Una de las investigaciones, sobre más de 3.000 adultos mayores de Estados Unidos, reveló que aquellos con los niveles más altos en sangre de ácidos eicosapentaenoico (EPA, por sus siglas en inglés) y docosahexaenoico (DHA), principalmente presentes en el pescado, eran un tercio menos propensos a desarrollar diabetes en la siguiente década que aquellos con los niveles más bajos.
El segundo estudio demostró, entre 43.000 adultos de Singapur, que los que más ácido alfalinolenico (ALA) ingerían con la dieta tenían menor riesgo de diabetes. ALA es una grasa omega 3 presente en ciertos productos vegetales, como el aceite de canola y la soja.
Pero los autores advierten que las grasas, por ejemplo, podrían ser marcadores de otra característica de la dieta o el estilo de vida de los participantes que influyen en el riesgo de desarrollar diabetes.
A menudo, la gente espera una "bala mágica" contra la enfermedad, dijo Andrew Odegaard, de la University of Minnesota en Minneapolis, y coautor del estudio de Singapur.
Odegaard aconsejó consumir bastantes "alimentos integrales" (frutas, verduras, granos ricos en fibra, legumbres, aceites vegetales y pescado), en lugar de optar por un solo nutriente.
Ninguno de los dos estudios, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, prueba que los omega 3 reduzcan directamente el riesgo de diabetes.
Pero el de Estados Unidos hizo algo nuevo: analizó los niveles reales de los ácidos grasos omega 3 en sangre y el riesgo de tener diabetes, lo que brinda pruebas más sólidas que los cuestionarios sobre hábitos alimentarios.
El equipo de Luc Djousse, de Harvard, se concentró en 3.088 adultos mayores participantes en un estudio sobre salud cardíaca.
Al inicio del estudio, se les midieron los niveles en sangre de EPA, DHA y ALA. En la década siguiente, a 204 se les diagnosticó diabetes: el 5 por ciento del 25 por ciento con EPA/DHA más elevados y el 6,5 por ciento del 25 por ciento con los niveles más bajos de esas grasas.
Al analizar el ALA, esa diferencia aumentó: desarrollaron diabetes menos del 4 por ciento y el 8,5 por ciento, respectivamente.
Tras considerar otros factores (peso y ejercicio), los niveles individuales de los omega 3 seguía relacionados con un menor riesgo de desarrollar diabetes.
En el otro estudio, el equipo de Odegaard analizó las historias clínicas de 43.176 adultos de Singapur de entre 45 y 74 años, y que respondieron qué hábitos alimentarios tenían. En la siguiente década, 2.252 desarrollaron diabetes.
El 20 por ciento que más ALA ingería a través de los alimentos era menos propenso a desarrollar diabetes que el 20 por ciento que menos ALA consumía: un 5 frente a un 6 por ciento.
Tras considerar el peso, el ejercicio y otros factores, el equipo observó que el alto consumo de ALA estaba asociado con una reducción del 22 por ciento en el riesgo de desarrollar diabetes.
Sin embargo, los omega 3 del pescado no estuvieron relacionados con ese riesgo.
Se desconoce, según el autor, por qué el ALA parece proteger contra la diabetes. "Queda mucho por considerar en esta cuestión nutricional tan complicada", afirmó.

jueves, 11 de agosto de 2011

130 mil mueren por sobrepeso en México

CD. DE MÉXICO.- En México, la diabetes mellitus y las enfermedades cardiovasculares tienen en 80 por ciento de relación con el Síndrome Metabólico, lo que representa más de 130 mil defunciones anuales de personas en edad productiva, afirmó Antonio González Chávez, presidente de la Federación Mexicana de Diabetes.
Según cifras de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés), el 49.8% de los mexicanos mayores de 20 años, y 1 de cada 3 niños padecen Síndrome Metabólico.
Los pacientes con esta enfermedad, además tienen el doble de riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer.
Por ello, las enfermedades crónicas vinculadas con Síndrome Metabólico representan más del 35% de los fallecimientos anuales.
"Enfermedades como la diabetes y el síndrome metabólico suponen al sector salud un gasto anual de alrededor de 10 mil millones de pesos, y el 92% de este gasto es destinado a pacientes no controlados, por ello la importancia del diagnóstico oportuno y la promoción de la prevención" indicó González Chávez.
El Síndrome Metabólico se asocia al padecimiento conjunto de tres enfermedades como diabetes, obesidad e hipertensión.
"La obesidad abdominal (perímetro superior a 90 cm en hombres y 80 cm en mujeres), niveles altos de triglicéridos e intolerancia a la glucosa, son los factores de riesgo que suelen desencadenar el desarrollo del Síndrome Metabólico", comentó.
"Existe controversia con la cirugía bariátrica porque hay médicos que la utilizan como medida alternativa para curar a todos sus pacientes de diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico, sin embargo esta sólo es la solución en algunos casos muy específicos, ya que hay que tratar estas enfermedades de forma integral, a través de la prevención y la promoción del ejercicio y la alimentación saludable", enfatizó Antonio González Chávez, el también coordinador de la 3ª Conferencia Científica Anual sobre Síndrome Metabólico.
Del 11 al 13 de agosto alrededor de 1,500 médicos asistirán a las jornadas de trabajo de la 3ª Conferencia Científica Anual sobre Síndrome Metabólico, conferencia avalada por la Secretaría de Salud y el Colegio Mexicano para la Prevención y el Estudio del Síndrome Metabólico.

Carne Roja aumenta casos de Diabetes tipo 2

Madrid - (Europa press) Un estudio realizado por la Harvard School of Public Health (HSPH) (Estados Unidos) ha hallado una fuerte relación entre el consumo de carnes rojas, especialmente cuando son procesadas, y un mayor riesgo de diabetes tipo 2.
   El trabajo, ya disponible en la versión 'on line' de la revista 'American Journal of Clinical Nutrition', también muestra que la sustitución de las carnes rojas por proteínas más saludables, como lácteos bajos en grasa, frutos secos o cereales integrales, puede reducir significativamente este riesgo.
   En el estudio, dirigido por An Pan, del Departamento de Nutrición de la HSPH, y cuyo autor principal es el profesor de nutrición y epidemiología de la HSPH, Frank Huy, se analizaron las respuestas a un cuestionario de 37.083 hombres durante 20 años, procedentes del 'Health Professionals Follow-Up Study', 79.570 mujeres seguidas durante 28 años en el 'Nurses' Health Study I', y 87.504 mujeres seguidas durante 14 años en el 'Nurses 'Health Study II'.
   También llevaron a cabo un meta-análisis actualizado, que combina los datos de su nuevo estudio con los de otros estudios existentes, e incluyó a un total de 442.101 participantes, 28.228 de los cuales desarrollaron diabetes tipo 2 durante el estudio.
   Tras ajustarlo por edad, índice de masa corporal (IMC), estilos de vida y otros factores dietéticos de riesgo, los investigadores descubrieron que 100 gramos diarios de carne roja no procesada (aproximadamente del tamaño de una baraja de cartas) se asocian con un aumento del 19 por ciento del riesgo de diabetes tipo 2.
   Asimismo, constataron que una porción diaria de la mitad de esa cantidad de carne procesada, 50 gramos (por ejemplo, un perrito caliente o dos rebanadas de tocino), se asocia con un riesgo aún mayor, de más del 50 por ciento.
   "Claramente, los resultados de este estudio tienen importantes implicaciones en la salud pública dado el aumento de la epidemia de diabetes tipo 2 y el aumento de las carnes rojas en todo el mundo", explica Hu, para quien, "la buena noticia es que tales factores de riesgo  pueden ser compensados mediante el cambio de la carne roja por una proteína más saludable".
   En este sentido, los investigadores vieron que una persona que consume a diario una porción de carnes rojas, si la susituye por una porción de frutos secos al día, puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2 hasta un 21 por ciento, con la sustitución de lácteos bajos en grasa, se experimenta un riesgo del 17 por ciento menor, y con los cereales integrales un 23 por ciento.
   Basándose en estos resultados, los investigadores aconsejan reducir al mínimo el consumo de carnes rojas procesadas -como salchichas, tocino y carnes frías, que generalmente tienen altos niveles de sodio y nitritos- al igual que se debe reducir la ingesta carne roja sin procesar. Además, si es posible, las carnes rojas deben ser reemplazados por opciones más saludables, como frutos secos, cereales integrales, productos lácteos, pescado o frijoles.
   "Este estudio, el más importante de su tipo tanto por el tamaño de la muestra como por el número de años de seguimiento, demuestra claramente que el consumo de los carnes rojas tanto procesadas como sin procesar, se asocia con un mayor riesgo de diabetes tipo 2", concluye Pan.

viernes, 5 de agosto de 2011

Cáncer una de las causas principales de mortalidad infantil y de adolescentes

El cáncer es una de las causas principales de mortalidad infantil y de adolescentes, superada sólo por los accidentes.
Aunque la mayoría de las personas tiende a pensar que el cáncer afecta a los ancianos o a los adultos en su madurez, el mal no tiene en cuenta la edad. Si bien la mortalidad infantil por cáncer ha disminuido consistentemente, hay ciertos tipos de la enfermedad que siguen aquejando a los más jóvenes, sobre todo la leucemia, el linfoma, así como los que afectan el cerebro y el sistema nervioso central.
Hay diferencias entre los tipos de cáncer que afectan a los adultos, y los que aquejan a los niños, tanto en su lugar de origen como en su comportamiento. En general, el cáncer en el adulto se manifiesta en carcinomas o tumores malignos que surgen en tejidos y glándulas que recubren los órganos. En los niños, el cáncer tiende a ser hematopoyético, o sea, de la sangre y el sistema linfático. Los carcinomas son muy raros en los niños.
Leucemia
"Leucemia" es un término amplio que abarca numerosas enfermedades, y forma parte de un grupo más extenso aún de trastornos conocidos como neoplasmas hematológicos.
La leucemia es cáncer en la sangre. En los casos de leucemia aguda, se produce un incremento rápido de glóbulos blancos inmaduros que se acumulan en la médula ósea y evitan que la misma produzca glóbulos saludables. Si no se trata a tiempo, las células malignas inundan el torrente sanguíneo y afectan a otros órganos. La leucemia aguda es la forma más común de la enfermedad en los niños.
La leucemia crónica es similar, pero en estos casos son los glóbulos blancos maduros pero inadecuadamente formados, los que participan en el proceso. Esta forma de leucemia progresa más lentamente. Debido a esto, por lo general no se necesita tratamiento urgente.
La expulsión de los glóbulos normales en la médula puede provocar falta de plaquetas. Por tanto, los niños que padecen de leucemia carecen de factores adecuados de coagulación, sufren hematomas con frecuencia, y sangran excesivamente en caso de tener alguna herida. Además, como los glóbulos blancos son esenciales en el funcionamiento del sistema inmunológico, el organismo de la persona aquejada de leucemia no puede combatir los invasores foráneos y experimentan infecciones frecuentes.
Linfoma
(Enfermedad de Hodgkin o Linfoma no Hodgkin)
Otro tipo de cáncer frecuente en la niñez es el linfoma, que se produce en el sistema linfático. El sistema linfático está compuesto por los ganglios linfáticos, el timo, el bazo, las adenoides, las amígdalas y la médula ósea, y su labor es combatir los gérmenes que causan infecciones y enfermedades.
La enfermedad de Hodgkin afecta a los adolescentes y jóvenes adultos, y provoca el aumento de tamaño de los ganglios del cuello, axilas, pecho y en otros sitios. Además, también se identifica por la presencia de células grandes a inusuales conocidas como "células de Reed-Sternberg".
Por su parte, el Linfoma no Hodgkin (NHL) es similar a la leucemia en la presencia de glóbulos blancos o linfocitos anormales en los ganglios linfáticos.
El tratamiento consiste en quimioterapia, y los pacientes que terminan el tratamiento tienen excelentes posibilidades de una completa recuperación.
Tumores cerebralesy del sistemanervioso central
El cáncer del sistema nervioso central es la segunda forma más usual de la enfermedad en los niños, aparte de los trastornos sanguíneos y linfáticos, y el tipo de tumor sólido más común.
Algunos expertos suponen que estos tumores que se forman en la médula espinal o el cerebro son el resultado de la acción de algún tipo de sustancia química. Entre algunos de los agentes medioambientales que, según se cree, contribuyen a la aparición de este tipo de cáncer, están los pesticidas, solventes y ciertas sustancias conocidas como compuestos N nitrosos que existen en las carnes curadas como tocineta, jamón y salchichas.
Pero pudiera haber otras causas del cáncer en el sistema nervioso central.
Fuente: Impre Media